Después del túnel Seikan en Japón y el Eurotúnel entre Francia y Gran Bretaña el tubo de 35 km a través del cerro Lötschberg es el tercer túnel más largo del mundo. La perforación con método minero del túnel con casi 16 millones de toneladas de material se efectuó en un 20% con máquinas perforadoras tuneleras, en un 80% por medio de detonaciones. Desde la primera detonación hasta el inicio de las operaciones del túnel ferroviario se disponía solo de ocho años de plazo para realizar la obra.
El carro de encofrado utilizado para la ejecución de las dos centrales operativas en la base Mitholz se componía de piezas estándar alquilables. El carro de encofrado desplazable sobre rieles con ayuda de aparejos de cadenas se utilizó primero para encofrar los muros incluyendo las consolas laterales y el tope de calota, que posteriormente se necesitaría para el tren-grúa. La presión de hormigonado se descargaba de modo seguro a través de la fundación portante del sistema. Dos cilindros hidráulicos por lado se encargaban de desencofrar fácil y rápidamente las tapas del tope de calota.
En la segunda etapa se hormigonaba la calota (bóveda superior). Después de desmontar los encofrados laterales el carro de encofrado se llevaba a la posición inicial y se lo completaba con el encofrado de calota para la bóveda superior. Con cuatro unidades hidráulicas elevadoras, que ya se habían utilizado para regular las alturas en la ejecución de los muros, se elevaba y descendía el carro de encofrado con toda comodidad.
Albin Matschek
Jefe de obra
“El sistema modular PERI con unidades premontadas, versátil y adaptable a las condiciones de cada obra, superó con creces el desfío.”